La definimos de muchas maneras: señalización, señalética, señalítica, rotulación, signalización… En Inglés existe una palabra, wayfinding, que no tiene una traducción literal al castellano pero que explica mucho más.

Wayfinding va más allá que colocar cartelería de orientación, tiene en cuenta múltiples factores como la arquitectura, el interiorismo, el paisajismo, el estudio estratégico de las necesidades de los diferentes tipos de usuario que tiene un espacio, el análisis de la respuesta cognitiva de las personas en la búsqueda de orientación, el diseño gráfico, la claridad de los mensajes, la facilidad de lectura, es decir todo aquello que da respuesta a la necesidad de orientarse. Un buen wayfinding analiza los diferentes aspectos y da una solución eficiente a la orientación de las personas en entornos exteriores e interiores y esta respuesta debe ser multi-canal.

El wayfinding es mucho más que la señalética. La señalización modular estándar es útil en situaciones específicas con un nivel alto de cambios pero no es la solución para todo. Pero no se trata simplemente de colocar unos rótulos aquí o allá. Es imprescindible hacer un estudio de necesidades previo y realizar un proyecto para ver qué tipos de señales hay que colocar, dónde van a ir ubicadas, cómo son, tanto a nivel industrial como gráfico, y qué nos van a indicar.

Es obvio que cada espacio mejora con una señalización a medida orientada a sus necesidades. La señalización tiene diferentes familias y diferentes destinatarios, por tanto, las necesidades y requerimientos son diversos. La señalización exterior demanda de un diseño industrial pensado para soportar las inclemencias meteorológicas o el vandalismo, condiciones que no son iguales que no requiere tanto la señalización interior.

Foto: Fira de Barcelona (proyecto de arquitectura: Toyo Ito)

Cuando se desarrolla un proyecto de señalización para hospitales se entiende que los usuarios, en gran medida de avanzada edad, necesitan de una información de orientación más sencilla que cuando el proyecto está enfocado a señalización para centros comerciales o a señalética para empresas donde el tipo de usuario es muy diferente. La señalización urbana puede ser diferente a la señalización turística aunque deben convivir en un mismo entorno.  La señalización de parking ha de poder ser leída desde un vehículo en movimiento y, por tanto, los mensajes de deben ser de lectura rápida y simple e inequívoca. La señalización móvil debe ser suficientemente resistente para resistir la constante manipulación.  La señalización de emergencia está sujeta a estrictas condiciones definidas por las normativas UNE.

Por eso es importante afrontar cada proyecto de wayfinding con una visión diferente. En todos los casos es importante tener en cuenta diferentes factores: por una parte, la imagen corporativa del cliente, a la que el wayfinding va íntimamente ligado. En este sentido se escogen con cuidado los colores, se cuida la tipografía, así como los pictogramas y los materiales de soporte de manera que cumplan perfectamente con la normativa sin mermar en la calidad del espacio.

Pero también es fundamental tener en cuenta la arquitectura, para espacios exteriores, o el interiorismo en interiores. Es por eso que la colaboración entre el arquitecto, el interiorista y la empresa que realice el proyecto de wayfinding, es fundamental si se quiere lograr un resultado satisfactorio y de calidad.

Autora del artículo: Carla Gómez, de la empresa Signes.

 

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